La cascada Seljalandsfoss, la joya que abre el sur de Islandia
Seljalandsfoss es la cascada del sur de Islandia que más visitas recibe cada año — y hay una razón muy concreta para ello: es la única cascada accesible del país por la que puedes pasar completamente por detrás. Una cortina de agua de 65 metros cayendo desde lo alto del acantilado, con un sendero que la rodea por dentro y que en los meses cálidos es perfectamente transitable. Esta característica única la convierte en una parada obligatoria en cualquier ruta por el sur de Islandia.
Nace del río Seljalandsá, originario del glaciar del volcán Eyjafjallajökull — el mismo que en abril de 2010 paralizó el tráfico aéreo europeo durante semanas. Las cascadas de la región sur están alimentadas por los deshielos de dos de los glaciares más grandes del país, lo que garantiza un caudal extraordinario en todas las épocas del año.
Cómo llegar a Seljalandsfoss desde Reikiavik
Seljalandsfoss se encuentra a aproximadamente dos horas al este de Reikiavik por la Ring Road. El acceso está perfectamente señalizado y el parking, de pago, es amplio aunque en temporada alta se llena. El coste del parking ronda los 2.000 ISK — unos 13 euros — que se abonan en el cajero físico de la zona.
Desde el aeropuerto de Keflavík el trayecto es de unas 2 horas y cuarto. Muchos viajeros la eligen como primera parada grande de la ruta sur antes de continuar hacia Skógafoss, que está a solo 30 km al este — unos 15 minutos en coche.
Rodear Seljalandsfoss por detrás: la experiencia única
La experiencia de pasar por detrás de Seljalandsfoss es uno de esos momentos que no se olvidan fácilmente. El sendero que rodea la cascada está habilitado desde primavera hasta mediados de otoño — en invierno el hielo lo hace intransitable y peligroso. Si visitas Islandia entre mayo y octubre, el paso posterior está casi garantizado.
Prepárate para mojarte. El spray que genera la cascada empapa ropa y equipo fotográfico a conciencia — impermeable obligatorio, y si llevas cámara, lleva también protección para el objetivo. La visibilidad dentro del túnel de agua cambia constantemente con el viento y hay momentos en que la cortina de agua es tan densa que apenas puedes ver al frente. Una experiencia completamente inmersiva.
En invierno el paso posterior está cerrado, pero la cascada tiene su propia magia: el hielo se forma en las rocas creando formaciones que la rodean de una manera completamente diferente. Con auroras boreales de fondo es una de las imágenes más buscadas del sur de Islandia.
Gljúfrabúi: la cascada escondida que supera a Seljalandsfoss
A tan solo 900 metros al norte de Seljalandsfoss, siguiendo el sendero señalizado, se encuentra Gljúfrabúi — literalmente "la que vive en la grieta". Una cascada de 40 metros completamente escondida dentro de una gruta de roca. El acceso es a través de una grieta estrecha entre dos paredes de basalto por la que hay que entrar wadeando un pequeño arroyo.
La mayoría de los visitantes de Seljalandsfoss nunca llegan a Gljúfrabúi por simple desconocimiento. Está a menos de 15 minutos andando y la experiencia de entrar en esa gruta iluminada por el rayo de luz que se cuela por arriba es completamente diferente y, para muchos, más impresionante que la propia Seljalandsfoss. No te la saltes.
Mejor época para visitar Seljalandsfoss
Verano (junio–agosto)
El sendero posterior está abierto y los días son interminables. La vegetación verde hace de marco perfecto para la cascada y la luz de medianoche permite fotografiarla sin multitudes. El inconveniente es la masificación — llega temprano o muy tarde para evitar los autobuses de tour.
Otoño (septiembre–octubre)
Menor afluencia de turistas, colores espectaculares en el entorno y la luz de atardecer más dorada del año. El sendero posterior sigue abierto hasta mediados de octubre. Una de las mejores épocas para fotografiarla sin las multitudes del verano.
Invierno (noviembre–marzo)
El paso posterior está cerrado, pero la cascada parcialmente congelada ofrece un espectáculo diferente. Con cielo despejado y actividad auroral, Seljalandsfoss con auroras boreales es una imagen que aparece en todas las guías de fotografía de Islandia. Lleva crampones — el suelo alrededor de la cascada es completamente helado.
Primavera (abril–mayo)
El caudal sube considerablemente con el deshielo, haciendo la cascada más potente que en cualquier otra época. El sendero posterior reabre a partir de mayo. Menos turistas que en verano y precios más bajos.
Dónde dormir cerca de Seljalandsfoss
La zona alrededor de Seljalandsfoss tiene varias guesthouses y granjas reconvertidas en alojamiento turístico. El pueblo de Hvolsvöllur, a unos 20 km al oeste, ofrece más opciones y precios algo más ajustados. Para combinar Seljalandsfoss con Skógafoss cómodamente, alojarse entre las dos cascadas es la opción más eficiente.
Cómo encajar Seljalandsfoss en tu ruta
Seljalandsfoss es la primera gran cascada en la ruta clásica del sur viniendo desde Reikiavik. A 30 km al este está Skógafoss, con Kvernufoss muy cerca. El glaciar Sólheimajökull está a menos de una hora al este. Desde Seljalandsfoss hasta la laguna glaciar de Jökulsárlón hay unas 3 horas de conducción — una distancia perfecta para una ruta de 2 o 3 días.
Preguntas frecuentes sobre Seljalandsfoss
¿Se puede pasar por detrás de Seljalandsfoss?
Sí, desde primavera hasta mediados de otoño. En invierno el camino se cierra por peligro de hielo. Es la característica única que la diferencia de todas las demás cascadas de Islandia y el motivo principal por el que es tan visitada.
¿Cuánto tiempo se necesita para visitar Seljalandsfoss?
Unos 30-45 minutos para ver la cascada con calma. Si añades Gljúfrabúi calcula 1,5 horas en total. Ambas merecen tiempo, no corras.
¿Se puede visitar Seljalandsfoss y Skógafoss el mismo día?
Perfectamente. Están a solo 30 km, 15 minutos en coche. Es la combinación más habitual en el sur de Islandia. Si tienes el día completo añade Gljúfrabúi y [Kvernufoss](/viajar/kvernufoss/) para un día de cascadas completo.
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